ASPA exige al Gobierno actuar ante restricciones de EE.UU. a aerolíneas mexicanas
El sindicato de pilotos pidió responsabilidad y visión estratégica frente a las órdenes del Departamento de Transporte estadounidense que afectan vuelos desde el AIFA.

La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) manifestó su “profunda preocupación” por las órdenes emitidas por el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), que limitan las operaciones de las aerolíneas mexicanas desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). El gremio pidió al Gobierno federal actuar “con responsabilidad, urgencia y visión estratégica” ante el impacto que estas disposiciones podrían generar.
En un pronunciamiento, la ASPA explicó que las medidas incluyen la desaprobación de servicios programados y la posible prohibición del transporte de carga en vuelos combinados desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Según los pilotos, esto afectaría severamente la competitividad de la aviación nacional y los miles de empleos que dependen de ella.
El sindicato acusó una “falta de visión de Estado” en las decisiones del Gobierno mexicano respecto a la aviación, y recordó que en diversas ocasiones ha ofrecido colaborar en la construcción de políticas que fortalezcan el sector, sin obtener respuesta. “Las decisiones sin perspectiva técnica ni de largo plazo generan incertidumbre laboral y económica”, advirtieron.
ASPA exhortó al Gobierno federal a establecer un diálogo técnico con las autoridades estadounidenses para restablecer las condiciones previstas en el Acuerdo Bilateral de Transporte Aéreo. “Defender la aviación mexicana, su conectividad y a sus trabajadores debe ser una prioridad nacional”, subrayó.
La reacción ocurre luego de que el Gobierno estadounidense anunció que, a partir del 7 de noviembre, no autorizará las rutas de Aeroméxico desde el AIFA a Houston y McAllen, además de impedir que Aeroméxico, Volaris y VivaAerobus inicien 11 nuevas rutas hacia Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la medida, asegurando que “no hay razón para cancelar vuelos” hacia territorio estadounidense, y reiteró que su administración defenderá los intereses de la aviación mexicana.






