T-MEC y el discurso de optimismo de Marcelo Ebrard

Nadie duda de la importancia que tiene para los mexicanos de hoy y de mañana la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá, ampliamente conocido como T-MEC. Estoy seguro de que también nadie duda de la gran responsabilidad que tiene Marcelo Ebrard Casaubon, Senador con licencia y Secretario de Economía del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, al encabezar las negociaciones comerciales respectivas; es por esa razón que resulta de alto interés y trascendencia lo que Marcelo diga del T-MEC. Sin embargo, dicen los que saben, que el “discurso político” se encuentra en franca crisis y está impregnado de una creciente desconfianza de la sociedad a la que representa la clase política porque el llamado “discurso político” es el más vilipendiado de todos tanto en México como en el Mundo entero y, por más relevante que sea el tema, poca atención merecen para la sociedad en su conjunto los discursos de los miembros de la clase política; son muy pocas las personas que atienden y le otorgan la relevancia que merece lo que dicen, expresan o quieren transmitir los representantes populares y/o servidores públicos. Sin embargo, nadie niega o puede negar la trascendencia que implica y los efectos que ha tenido, tiene o tendrá en la vida de un pueblo, de una ciudad, de un país, de una región, de un Continente o del Mundo entero lo que dicen que han hecho, lo que señalan que hacen o lo que expresan que harán los políticos.
Hace unos días, Marcelo dio un discurso en ocasión de su comparecencia ante el Senado de la República con motivo del análisis del primer informe de gobierno de la Presidenta, y nos parece oportuno retomar lo que Luis Cortés Rodríguez -profesor emérito de la Universidad de Almería y Doctor en Filología Románica por la Universidad de Salamanca, España, y creador de la Revista Oralia- nos dice en un texto que ha publicado bajo el título de “Cómo conocer mejor los discursos políticos” (Madrid, España, Arcos, Libros, 2017) así como lo que también Mónica Montaño Reyes nos señala sobre las “Dimensiones e Indicadores del índice de Calidad de los Políticos” en su publicación sobre “La evaluación a los políticos: los legisladores de Italia, España, México y Argentina” (Serie Breviarios de Cultura Política Democrática núm. 35, Primera edición, noviembre de 2018, Instituto Electoral del Estado de México). Bueno, nos dice Luis Cortés que pareciera que todos “conocemos” los discursos políticos porque los escuchamos, los amamos u odiamos. …. y que los mismos pueden generar ánimos contrapuestos, y más los que son utilizados como herramienta para justificarse o legitimarse. Asimismo, nos habla de cuatro mecanismos: Los “Mecanismos intensificadores” (refiriéndose a los vocablos que se repiten; estructuras parecidas para las diferentes razones de un argumento, etc.); los “Mecanismos enmascaradores” (cuando se nos habla desde el partidismo; cuando se nos habla sin ganas de decir; cuando se nos habla con exceso sin intención enfática, entre otros); los “Mecanismos arquitectónicos” (es decir las partes del discurso; el esqueleto de los discursos parlamentarios, etc.); y, el “Mecanismos de reacción” (las incidencias; el aplauso como búsqueda; la risa como respuesta saludable y como actitud ante el enojo; rumores y protestas, y más). Por su parte, Mónica Montaño nos advierte que la calidad de los políticos se compone de tres dimensiones: la académico-profesional, la de la experiencia política y la de la trayectoria o vocación política (fórmula ICPO= AP + EXPO + VP) y destaca que la primera dimensión es entendida como el conjunto de capacidades y habilidades académico-profesionales y da cuenta de las competencias de los políticos. De la misma manera nos dice que en la dimensión de la experiencia política se observan las capacidades y las habilidades políticas adquiridas con los distintos cargos públicos y que en la dimensión de la trayectoria política se consideran elementos de vocación desde el inicio de las carreras de los políticos así como las relaciones con grupos de interés o grupos políticos definidos. Estas tres dimensiones, dice Montaño, componen de manera proporcional el valor del índice.
Con ese marco conceptual-analítico y por las implicaciones de fondo que desde mi punto de vista tiene, sugiero tengamos presentes algunos de los párrafos textuales del discurso del Secretario de Economía: “… Estimadas, estimados colegas …”; “ … esta es una gran oportunidad, ocasión para poderles compartir lo que estamos haciendo, dónde vamos y qué pensamos respecto a los próximos meses y años por venir”; “Como ustedes saben y es evidente, estamos viviendo un cambio muy grande en el escenario internacional … Este cambio al que me refiero, pues tiene implicaciones estructurales muy grandes”; “No se trata solo de revisar la relación comercial en condiciones normales. Aquí tenemos un cambio de paradigma y por lo tanto el reto que tenemos enfrente todas y todos nosotros es muy grande respecto a las próximas generaciones y al futuro inmediato”; “… estamos pasando de un sistema esencialmente organizado sobre el basamento de libre comercio, a un sistema organizado en función de otros principios que ha promovido la administración del presidente Trump”; “¿En qué consiste? Bueno, pues que pasamos de un sistema organizado en ventajas comparativas, es decir, no importa dónde se produzca algo, sino que se produzca con ciertas características y al mejor precio, a otro sistema en donde para acceder al mercado más grande del mundo se fija el costo de ingreso de ese mercado. Son dos principios totalmente distintos … este cambio … implica aranceles en función del país de origen”; “Y al mismo tiempo se han venido promoviendo una serie de medidas arancelarias de carácter global, es decir, unos son por país y otros son de carácter general. Ejemplos, el acero, el aluminio, los vehículos pesados o ligeros y así sucesivamente … “… esos cambios a los que me refiero del orden internacional comercial no van a ser momentáneos, van a ser permanentes o al menos de largo alcance. Entonces, sobre ese supuesto, el equipo que formó la Presidenta Sheinbaum diseñó, trazó una estrategia …”; “ … En primer lugar, vamos a buscar con Estados Unidos que la posición de México sea la mejor respecto a los demás países.”;” … en este nuevo sistema de desventajas comparativas, lo que buscamos es que México tenga la mejor posición respecto a cualquier otro. Esa debe ser nuestra meta última”; “Tengan en mente que estamos hablando del 83% de nuestras exportaciones y del 45% de nuestras inversiones, inversiones extranjeras. Entonces, para México esta decisión tiene una implicación inmensa. Llegar a ese punto, esa es la brújula para la negociación”. También dijo Marcelo en su discurso que “Segundo, proteger el ritmo de las inversiones extranjeras en México y mantener nuestra capacidad de exportación. Ahí tienen ustedes los tres objetivos. La mejor posición relativa, mantener la inversión extranjera, si se puede subirla, y mantener en todo momento nuestra capacidad de exportación”; “… lo primero que tenemos que lograr es que el Tratado sobreviva”.; “Hoy estamos en una consulta conjunta con Estados Unidos y Canadá para preparar la revisión del Tratado. Como ustedes verán, son dos puntos extremos. Ahí es donde vamos ahora”. “¿Cuál es el fundamento del Plan México? Como pieza de toda esta ruta de navegación, tener claro qué producimos y quiénes somos … Por eso el Hecho en México es tan importante, por eso la promoción de la innovación mexicana es tan importante, por eso el buscar la expansión de nuestra presencia en todo el mundo es tan importante. Y bueno, es lo que estamos haciendo. Ese es el objetivo”; “México tiene mejor posición. Entonces, hay que juzgar las estrategias por los resultados. Pero la estrategia que estamos siguiendo, ahí va”; “Ha sido el periodo más difícil que ha enfrentado México en mucho tiempo, sin ánimo de exagerar. Y la estrategia que ha enseñado la Presidenta … ha construido una relación de persuasión, de respeto (con Donald Trump) … y eso es un recurso político mayor, porque de otra manera no estaríamos donde estamos. Eso sin duda”; “Tenemos que proteger el libre comercio entre los dos países, esa es la postura de México. Y estamos tratando de que antes de llegar a la revisión, esto se haya resuelto”; “Yo les diría a ustedes un optimismo razonable en la circunstancia más difícil que hemos enfrentado. Van a venir nuevas oportunidades también. ¿Cuál sería mi pronóstico para ustedes? El tratado va a permanecer. El tratado va a sobrevivir … Y van a venir nuevas oportunidades para nuestro país, derivado de ello, en esta reajusta internacional que estamos viviendo”; “Y yo les vengo a traer un mensaje de optimismo sobre el futuro de nuestro país, porque no tengo la menor duda, ninguna duda, de que la estrategia que está en curso, que encabeza nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum, va a tener éxito, está teniendo éxito y nos va a ayudar. Muchas gracias por su atención”.
El T-MEC ahí está, y su trascendencia es innegable. La estrategia ahí está y está en marcha y la encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum. El soporte, las razones y argumentos para defender los intereses de la Nación se están actualizando a través de las Consultas Públicas del T-MEC tanto Sectoriales como en todas las entidades del país. La actitud de optimismo y la seguridad de lograr el éxito de quien encabeza las negociaciones que es Marcelo Ebrard también ahí están en su discurso.






