Las Cosas de la Ciudad; EL PRI se reconcilia con Galindo

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Por: El Diablo Cojuelo

NOVELA– En lo que parece más un culebrón que política seria, el alcalde de la capital celebró su “reconciliación” con la dirigencia estatal del PRI, destacando el llamado al diálogo de la presidenta del partido y el desistimiento del proceso de expulsión en su contra. En sus declaraciones, Galindo Ceballos se presenta como priista “reintegrado”, mientras evita cuestionamientos sobre su desempeño como edil y las implicaciones de su probable candidatura futura. La narrativa oficial privilegia la cordialidad y la amistad con la dirigente, dejando de lado debates sobre la gestión municipal y los problemas que persisten en la ciudad. El discurso, lleno de agradecimientos y declaraciones de afecto político, muestra cómo las estrategias partidistas buscan limpiar la imagen de actores públicos sin que la ciudadanía reciba respuestas sobre su trabajo o las prioridades reales del municipio. Entre la política y la autopromoción, el mensaje termina reflejando más espectáculo que rendición de cuentas.

CORRUPCIÓN – La administración del Ayuntamiento de la capital potosina enfrenta una nueva ola de señalamientos que evidencian problemas estructurales en sus dependencias. El cese del exdirector de Protección Civil abrió un cruce de acusaciones entre dicha área y la Dirección de Comercio, dejando al descubierto presuntas irregularidades, presiones a empresas y omisiones que apuntan hacia la gestión municipal. El alcalde Enrique Galindo Ceballos se deslindó de responsabilidad, defendiendo la actuación del titular de Comercio y evitando profundizar en los señalamientos, mientras la Contraloría interna mantiene abiertos los procedimientos administrativos. La situación revela que al menos siete trabajadores fueron cesados y más de mil 400 trámites quedaron rezagados, lo que refleja un rezago y posibles prácticas irregulares prolongadas en la dependencia. Las denuncias de corrupción, algunas de comercios afectados, muestran la necesidad de mayor transparencia y supervisión, y dejan en evidencia que la crisis interna no solo afecta la operación administrativa, sino también la confianza de la ciudadanía en la gestión municipal.

SALUD– La propuesta de etiquetar como “saludables” los impuestos a bebidas azucaradas y otros productos no convence a la ciudadanía ni a legisladores críticos. Los recursos recaudados no tendrán un destino específico para el sector salud, sino que se integrarán a una bolsa general del presupuesto federal, lo que impide garantizar su aplicación en medicinas, hospitales o programas preventivos. Esta situación se suma a los recortes que ha sufrido el programa contra sobrepeso, obesidad y diabetes en los últimos años, evidenciando un patrón de disminución de inversión en prevención de enfermedades crónicas. La legisladora también cuestiona el carácter recaudatorio de la medida, que busca generar 41 mil millones de pesos adicionales en 2026, mientras las familias enfrentan mayores cargas fiscales. La discusión pone sobre la mesa la necesidad de transparencia en el uso de recursos y de políticas efectivas que prioricen la salud pública por encima de la recaudación.

IMAGEN– El relanzamiento del PAN con promesas de “nueva voz” y meritocracia suena más a un cambio cosmético que a una transformación de fondo. Aunque se anuncia la apertura de afiliación y la implementación de primarias, el historial del partido sugiere que las modificaciones de imagen rara vez se traducen en cambios ideológicos reales o en una verdadera conexión con la ciudadanía. La insistencia en desligarse de alianzas partidistas no garantiza que la política interna se vuelva más transparente; los procesos de selección de candidatos han estado históricamente marcados por acuerdos y redes de poder que difícilmente se deshacen con discursos. La retórica sobre participación ciudadana y tecnología puede encubrir, más que resolver, la falta de propuestas consistentes y la necesidad de redefinir la visión del partido frente a problemas sociales reales. La pregunta sigue siendo si este relanzamiento servirá para algo más que maquillar la identidad de un PAN que necesita renovarse de raíz.

CAOS– San Luis Potosí enfrenta un serio problema de conducción imprudente que pone en riesgo a peatones, ciclistas y a otros automovilistas. La falta de respeto a los límites de velocidad, el ignorar semáforos y no ceder el paso evidencian un patrón de impunidad cotidiana en las avenidas principales. Este comportamiento refleja no solo la impaciencia de quienes buscan llegar rápido a sus compromisos, sino también deficiencias en la vigilancia y sanción por parte de las autoridades de tránsito. La consecuencia es un aumento en accidentes, estrés vial y riesgo constante para la ciudadanía. Más allá de campañas de concientización, se requieren operativos consistentes, señalización adecuada y educación vial, así como sanciones efectivas, para frenar este caos. Sin estas medidas, el tránsito seguirá siendo un espacio donde la irresponsabilidad y la negligencia ponen en peligro la vida de todos.

DRENAJE – Vecinos de la calle Fray José de Arlegui, en la capital potosina, denunciaron la aparición de brotes de aguas negras que persisten desde hace varias semanas, generando un grave foco de infección. La acumulación de desechos líquidos provoca malos olores, riesgos sanitarios y la proliferación de insectos, afectando la salud y la calidad de vida de quienes habitan la zona. Los habitantes critican la falta de atención oportuna por parte de las autoridades municipales y de los organismos responsables del drenaje, ya que los problemas se arrastran pese a reportes previos. La situación evidencia la necesidad de un mantenimiento constante y la renovación de la infraestructura pluvial, que ha quedado rezagada por décadas. La participación ciudadana, acompañada de la intervención eficaz de las autoridades, resulta indispensable para evitar que estos focos de infección se conviertan en un riesgo mayor para la población.

PELIGRO – Ciudadanos alertan sobre una coladera sin tapadera ubicada en la glorieta Juárez, justo en la intersección con los semáforos de la carretera a Rioverde. La falta de protección representa un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones, quienes podrían sufrir accidentes graves al no percibir el agujero a tiempo. Vecinos señalan que el problema ha persistido sin que las autoridades competentes intervengan, lo que evidencia la lentitud en la atención a reportes ciudadanos y la falta de mantenimiento en infraestructura básica. La omisión pone en riesgo la seguridad vial en un punto de alta afluencia vehicular y peatonal, y subraya la necesidad de medidas urgentes para prevenir incidentes. La población exige que el municipio actúe con rapidez para colocar la tapadera correspondiente y evitar que este desperfecto se convierta en un accidente lamentable.

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