Trump anuncia nuevo plan arancelario
El presidente estadounidense ajusta su estrategia comercial para premiar a quienes lograron acuerdos y castigar a quienes no negociaron a tiempo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves un nuevo plan arancelario que entrará en vigor el 7 de agosto, seis días después de lo previsto, imponiendo gravámenes de hasta 41 % para países sin acuerdo comercial y otorgando reducciones a naciones que lograron negociar con Washington. Según la Casa Blanca, la tasa mínima para países con balanza comercial negativa quedó fijada en 15 %, mientras que aquellos con saldo positivo enfrentarán un arancel del 10 %.
Entre los países afectados por la medida se encuentran Costa Rica, Ecuador, Venezuela y Bolivia, mientras que la Unión Europea, Corea del Sur y Reino Unido alcanzaron acuerdos que redujeron sus aranceles al 15 y 10 %, respectivamente. Otros casos llamativos fueron Camboya, Lesoto y Vietnam, que vieron caer sus gravámenes desde casi 50 % hasta rangos de 15 a 20 %.
En contraste, tres naciones sufrieron incrementos: la República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial y Suiza. Las tasas más altas fueron para Siria (41 %), Laos (40 %) y Birmania (40 %). La Casa Blanca también impuso un arancel de 35 % a Canadá, alegando falta de cooperación contra el tráfico de fentanilo, y aplicó una sanción adicional de 40 % a Brasil en represalia por el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro.
México, en cambio, recibió un respiro. Tras una llamada con la presidenta Claudia Sheinbaum, Trump otorgó una prórroga de 90 días en la aplicación de la mayoría de aranceles, en medio de una relación comercial que sigue marcada por la renegociación de condiciones fronterizas y el combate al tráfico de drogas.
China logró una tregua temporal con Washington: Estados Unidos redujo sus aranceles del 145 al 30 %, mientras que Pekín bajó del 125 al 10 % los impuestos sobre productos estadounidenses. Ambos países eliminaron restricciones a bienes estratégicos como tierras raras y semiconductores, y continúan negociando un acuerdo definitivo antes del 12 de agosto.
La Casa Blanca subrayó que los nuevos gravámenes buscan “restaurar la soberanía económica de Estados Unidos”, incentivar la inversión interna y generar empleos mejor remunerados. Sin embargo, economistas advierten que la volatilidad de las tarifas y la mezcla de razones políticas y comerciales podría generar incertidumbre en los mercados globales.






