EE.UU. sanciona a Cristina Fernández y al exministro De Vido por corrupción
Washington los acusa de “abusar de sus cargos” y los declara inelegibles para entrar en el país.

El Gobierno de Estados Unidos anunció este viernes sanciones contra la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) y el exministro de Planificación Federal, Julio de Vido, por su presunta participación en actos de corrupción durante su ejercicio en el poder.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó en un comunicado que la Administración de Donald Trump tomó la decisión de prohibir el ingreso a EE.UU. tanto a Fernández como a De Vido, extendiendo la sanción a sus familiares inmediatos. Según el funcionario, ambos “abusaron de sus cargos al orquestar y beneficiarse económicamente de múltiples tramas de soborno relacionadas con contratos de obras públicas, lo que resultó en el robo de millones de dólares al Gobierno argentino”.
Rubio subrayó que la justicia argentina ya ha condenado a los exfuncionarios por corrupción y que estos delitos “socavaron la confianza del pueblo argentino y de los inversores en el futuro de Argentina”. Además, reafirmó el compromiso de Washington con la lucha contra la corrupción global, asegurando que EE.UU. seguirá promoviendo la rendición de cuentas de quienes “abusan del poder público para beneficio propio”.
En noviembre de 2024, la Cámara Federal de Casación Penal de Argentina ratificó una condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Fernández en el caso ‘Vialidad’. La investigación reveló irregularidades en la concesión de 51 obras viales a empresas de Lázaro Báez durante los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y la propia Fernández.
Aunque la exmandataria no ha sido detenida debido a que la sentencia no es firme, en febrero de este año presentó un recurso para intentar revocar su condena. Por su parte, la Fiscalía argentina solicitó aumentar su pena a 12 años, insistiendo en la acusación por asociación ilícita.
Las sanciones impuestas por EE.UU. agravan la situación judicial y política de Fernández y De Vido, quienes han denunciado en reiteradas ocasiones que son víctimas de una persecución política. Entretanto, la medida adoptada por Washington marca un nuevo capítulo en las tensiones entre el gobierno de Trump y el peronismo en Argentina.






