Urge bajar 43% emisión de gases para 2030
Los próximos años serán decisivos para limitar el calentamiento global a 1.5 grados y ayudar al planeta
El planeta está exigiendo acciones inmediatas. Contener el calentamiento global por debajo de 1.5 grados en 2100, como se lo han planteado los países miembros de la ONU, obliga a poner manos a la obra desde ya y reducir de manera inmediata y profunda las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Así se desprende del informe elaborado por un grupo de especialistas en cambio climático de la ONU, que se publica cada seis o siete años para actualizar lo que la comunidad científica internacional sabe sobre la crisis climática, sus consecuencias presentes y futuras y sus posibles soluciones.
La reducción de emisiones lograda a partir de las mejoras en eficiencia en los procesos alimentados con gas, carbón y petróleo es inferior al aumento de las emisiones, debido a la cada vez mayor actividad en la industria, la energía, el transporte, la agricultura y la construcción, según los especialistas.
Aunque los combustibles fósiles acaparan más financiación que las políticas de adaptación y mitigación climática, los autores estiman que el consumo de carbón deberá haberse reducido un 95% para mediados de siglo respecto a 2019, el de petróleo un 60% y el del gas un 45%.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha destacado el contexto de “turbulencia global”, toda vez que “las desigualdades alcanzan niveles sin precedentes, la recuperación de la pandemia del covid-19 es escandalosamente desigual, la inflación aumenta y la guerra en Ucrania hace que los precios de los alimentos y la energía se disparen”, pero advirtió que “el aumento de la producción de combustibles fósiles sólo empeorará las cosas”.
Entre algunas de las opciones que existen para lograr ese recorte de emisiones están la producción a partir de electricidad baja en emisiones, el hidrógeno o la captura y almacenamiento de carbono, aunque sobre esta solución advierte de los “posibles efectos adversos” negativos que puede tener para la biodiversidad y las personas, relacionados sobre todo a los usos del suelo.
Además, destaca el papel de la electrificación del transporte y de la mejora de la eficiencia energética.







