Llama Iglesia a “romper la cadena de violencia” que padece México
Desde la Catedral Metropolitana, el obispo Héctor Mario Villarreal pidió para que gobernantes encuentren el plan para construir la paz; se oró por los religiosos que han sido asesinados.

En el marco del inicio de “Las Jornadas para la Paz” de este domingo, el obispo Héctor Mario Villarreal, pidió en La Catedral de la Ciudad de México, “romper la cadena de violencia” que vive nuestro país, mediante el diálogo y el apreciar el valor del prójimo.
Durante misa de 12 se pidió por los políticos, gobernadores y presidente de la República para que encuentren la estrategia para construir paz en el país.
También se pidió por todos los laicos y servidores de la iglesia que han sufrido violencia o han sido asesinados.
A partir de este lunes 11 de julio, se oficiarán misas en lugares “significativos” dónde ha habido actos de violencia y en la misa del día 31, se cerrarán las jornadas pidiendo por aquellas personas que “hacen el mal” toda vez que “también son nuestros hermanos y necesitan oración” dice la editorial del semanario Desde la Fe.
Delincuentes son nuestros hermanos y necesitan de nuestra oración: FMC
Para construir la paz, es necesario un trabajo “hormiga”, en la atención a las víctimas y la oración para reconvertir a los delincuentes que han sembrado la muerte, dolor y miedo en nuestro país, dijo el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla.
Entendamos que los victimarios son nuestros hermanos y necesitan de nuestra oración para abandonar el camino del mal, regenerarse y emprender una nueva vida”, afirmó.
En su homilía, el prelado pidió no dejarse expropiar por los “malhechores”, porque hay muchos todavía.
¡Ya basta! de esta situación del mundo y de México, porque la paz es un don de Dios y es una tarea de todos”, sostuvo.
El arzobispo habló en el marco de las jornadas de oración en las provincias de las diócesis de San Cristóbal de las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.
Anunció que el martes 12 habrá una jornada de oración de 24 horas y otras se realizarán en lugares que representen a todas las personas que han desaparecido o sufrido una muerte violenta, homicidios o feminicidios.






